Desde hace 88 años A.A. ayuda a los alcohólicos a mantenerse sobrios, a través de su programa de recuperación “Doce pasos, doce tradiciones, doce conceptos” El programa tiene un fundamento simple: un alcohólico que comparte con otro. Si su forma de beber está fuera de control, A.A. puede ayudarlo.
Alcohólicos Anónimos ® es una comunidad de personas que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser miembro de AA es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de AA no se pagan derechos de admisión ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. AA no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
Si bien en AA no tenemos una definición profesional de quién es un alcohólico, si podemos compartir en función de nuestra experiencia que:
“Nosotros los alcohólicos, somos hombres y mujeres que hemos perdido la capacidad para controlar nuestra manera de beber”.
(Libro Alcohólicos Anónimos, pág. 33)
El alcoholismo es una combinación de una compulsión por beber y una «alergia física»
Dr. Silkworth, médico estadounidense especialista en el tratamiento del alcoholismo.
La lista de preguntas que aparece a continuación puede ayudarle a descubrir si tiene problemas con su manera de beber. Debe tener presente que usted es la única persona que puede decir SI tiene o NO un problema. Aunque otros le hayan dicho que si lo tiene, lo importante es que USTED DECIDA por sí mismo. Seleccione uno de las opciones siguientes:
01 - Abril - 2026
Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, pág. 47
El Cuarto Paso es el esfuerzo vigoroso y cuidadoso para descubrir cuáles eran y cuáles son nuestros defectos. Yo quiero saber exactamente cómo, cuándo y dónde mis deseos naturales me deformaron. Quiero ver directamente la infelicidad que esto causó a otros y a mí mismo. Al descubrir cuáles son mis deformaciones emocionales, puedo empezar a corregirlos. Sin un esfuerzo voluntario y perseverante para hacer esto, puede haber para mí poca sobriedad o contento.
Necesito tener un conocimiento claro y seguro de mí mismo para resolver emociones ambivalentes. Tal conocimiento no se logra de la noche a la mañana, y nadie tiene un conocimiento permanente de sí mismo. Cada uno tiene la capacidad para desarrollarse y conocerse a sí mismo por medio de un sincero enfrentamiento con la realidad. Cuando no evito los problemas sino que los enfrento directamente, siempre tratando de resolverlos, cada vez hay menos.