Desde hace 88 años A.A. ayuda a los alcohólicos a mantenerse sobrios, a través de su programa de recuperación “Doce pasos, doce tradiciones, doce conceptos” El programa tiene un fundamento simple: un alcohólico que comparte con otro. Si su forma de beber está fuera de control, A.A. puede ayudarlo.
Alcohólicos Anónimos ® es una comunidad de personas que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser miembro de AA es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de AA no se pagan derechos de admisión ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. AA no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
Si bien en AA no tenemos una definición profesional de quién es un alcohólico, si podemos compartir en función de nuestra experiencia que:
“Nosotros los alcohólicos, somos hombres y mujeres que hemos perdido la capacidad para controlar nuestra manera de beber”.
(Libro Alcohólicos Anónimos, pág. 33)
El alcoholismo es una combinación de una compulsión por beber y una «alergia física»
Dr. Silkworth, médico estadounidense especialista en el tratamiento del alcoholismo.
La lista de preguntas que aparece a continuación puede ayudarle a descubrir si tiene problemas con su manera de beber. Debe tener presente que usted es la única persona que puede decir SI tiene o NO un problema. Aunque otros le hayan dicho que si lo tiene, lo importante es que USTED DECIDA por sí mismo. Seleccione uno de las opciones siguientes:
31 - Marzo - 2026
Corría el año dos del calendario de aa . Un principiante llegó a uno de estos grupos Pronto demostró que el suyo era un caso desesperado y que, sobre todo, quería recuperarse [Dijo él] «ya que soy víctima de otro tipo de adicción aún más estigmatizada que el alcoholismo, puede que no me quieran entre ustedes».
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, pág. 160
Acudí a ustedes como una esposa, una madre, una mujer que había abandonado a su esposo, a sus hijos, a su familia. Una borracha, una adicta a las píldoras, una nada. Sin embargo, nadie me negó amor, cariño, un sentimiento de pertenecer. Hoy, por la gracia de Dios y el amor de una buena madrina y un grupo base, puedo decir que por medio de ustedes en Alcohólicos Anónimos yo soy una esposa, una madre, una abuela y una mujer. Sobria. Libre de píldoras. Responsable.